Arriba

Blog

#MundoAdolescente

Adolescencia, esa etapa de tu vida.

Adolescencia, esa etapa de tu vida.

 

Para comenzar, debo confesarte dos cosas. Primero, si estoy escribiendo este artículo es por qué en mi adolescencia tenía tantos miedos y rollos en mi cabeza que me paralizaban. Ni me daba cuenta. Mi cuerpo si lo hacía a través de diferentes manifestaciones tales como el asma. Segundo, solo empezar a escribir me lleva rápidamente a esa etapa de mi vida.

 

Es por esto, que hace años me dedico a enseñar a adolescentes como tú herramientas que les ayuden a aprender más de sí mismos. El autoconocimiento, la llave mágica para transitar una vida feliz.
Ésta que estás viviendo es una etapa desafiante y compleja. Pero déjame decirte para tu alivio, que en el futuro la recordarás con mucho cariño y siempre tendrás anécdotas divertidas de este tiempo de tu vida.

 

Una transformación enorme

 

El aspecto que yo encuentro central que comprendas de esta etapa, es que se está dando una transformación profunda en ti, a nivel físico y mental, para la cual todavía no tienes suficiente información. Y esto puede ser confuso.

El segundo aspecto, es con respecto a tus padres o tutores. Imagínate si es confuso para ti, como será para ellos este proceso en el cual, además, tu no quieres hablar tanto de tus cosas privadas. ¡Un coctel explosivo!
Para tus padres, tú eres todavía su niña, su hijito. Y para ti, tu ya eres un adulto independiente. La realidad es que ninguna de las dos posturas es tan precisa.

 

Definitivamente, tu no eres todavía un adulto independiente. Aún necesitas ayuda y contención de tus padres o tutores.
Esa ayuda es saludable, normal y hermosa. Quizás lo entiendas más adelante.
Pero, tampoco eres ya un niñito. Y en esta etapa necesitaras ir ganando confianza en ti mismo, y cierta autonomía.

 

La autonomía deseada

 

Considero que éste es el aspecto crucial de la adolescencia: la marcha hacia la autonomía. Si, leíste bien, una marcha hacia. Te quiero decir, con esta distinción, que es un proceso. Para ti, tu estas listo para ser 100 % independiente. Para el mundo adulto que te rodea, todavía le llevará un poco de tiempo dejar de verte como un niño y empezar a verte como un adulto en proceso.

 

Mente liviana y clara, vida más feliz para ti.

 

Una mente liviana, clara, es la pieza clave para una vida feliz. Si te fijas, la mayoría de las cosas que te molestan en tu vida, están dentro de tu mente.

Las cosas no son tanto como son, más bien son como tú las vives. Y ahí está la importancia de tener tu mente clara y liviana.

 

Te dejo 3 tips simples y poderosos

 

Creo que te ayudarán a ti y a la gente que te ama, a relacionarse mejor. Ahí van:

 

1- Entiende que este proceso de cambios es igual o más complejo todavía para tus padres o tutores: si para ti es difícil, imagínate para ellos. Hasta ayer te estaban dando la mamadera. Lo que para ti es toda tu vida, de 15 o 17 años, para ellos ha pasado tan rápido que ni te imaginas.

 

Y ahora de repente estás golpeando (derribando a patadas) las puertas de la adultez. Un poco de paciencia y comprensión pueden ser un bálsamo para suavizar las cosas en casa.

 

2- La confianza no puedes exigirla. Es más bien algo que te ganas de a poco y vale la pena cuidarla. Da por seguro que el mundo confía en ti. Tus padres confían en ti. Tus amigos confían en ti. En tu escuela confían en ti. Pero eso no se dio en un instante. Es una semilla que se va convirtiendo en planta, regándola cada día. Y así dará sus frutos.

 

Entonces en lugar de exigir que tus padres o tutores confíen en ti, hazte responsable por generar esa confianza de a poco y de manera sustentable. Avisa dónde estás y con quién, respeta los horarios pactados, cumple con tus tareas en el hogar. Detalles simples, que no te costarán mucho, y podrás capitalizar a la hora de pedir lo que necesites, y de sentir esa independencia que estás buscando.

 

3- Dialoga más, mucho más. Es normal que sientas que nadie alrededor tuyo te entiende. Excepto tus mejores amigos. ¿Y sabes algo? Que el mundo te entienda más, dependerá de ti. De tu capacidad de expresarte y de poner en palabras todo lo que te sucede adentro.

 

Anímate a pedir a tus adultos lo que necesites. Ellos también mueren por hablar contigo, por ser parte te de tu vida. Recuerda, ellos también pasaron por esta etapa, y te aman incondicionalmente. Habla con ellos. Comparte tu vida y tus sentimientos. Verás que tienes más cosas en común de las que creías.

 

 

Así cierro este artículo, espero que lo hayas disfrutado.

Si es así, cuéntame. Me alegra mucho conectarme con mis lectores.

Te abrazo,
GUS

No Comments

Sorry, the comment form is closed at this time.