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4 claves para capitalizar una crisis

¿Crisis…qué crisis?

 

Por estas latitudes latino americanas, estamos muy acostumbrados a convivir con algún tipo de crisis. En particular en Argentina, esto lo veo muy explícito.

 

Decía mi querido tío Ricardo, que en Argentina cada diez años había una crisis y volaba todo por el aire. En ese entonces, yo pensé que el era un exagerado y pesimista. El tiempo, y mi manera de ir entendiendo la política y los ciclos económicos locales, le dieron la razón.

 

Más esta de hoy no es una columna política. Hoy te invito a una reflexión acerca de las opciones que nos puede abrir una crisis. Las cosas no son “como son”, sino como cada uno las interpreta y vive. Las mismas situaciones que para mi son malas, quizás para vos son buenas. Cuando de un lado alguien pierde dinero, casi siempre, del otro lado hay alguien que lo gana.

 

Me gustaría compartirte 4 claves

para aprovechar una crisis y sacarle provecho:

 

1. Re enfocá tu mente: 

 

La crisis te obliga a llevar tu atención prioritariamente hacia una situación en particular. Por un lado esto puede ser negativo; pues te puede quitar energía y acotar tu capacidad de análisis del contexto en el que se da esa situación. Y si a esto le agregas el condimento del estrés y las emociones que de seguro aparecerán, puede que se termine sobrecargando tu CPU. Sobrecargado y estresado tu rendimiento tenderá a disminuir.

 

Por otro lado, esto puede ser positivo. La situación de tensión te puede dar una alerta y atención que quizás antes no tenías. Te puede dar un “extra foco” para resolver cuestiones importantes, que hasta entonces, tal vez jugaban en segundo plano. Un ejemplo; si cada mes luego de pagar todos tus gastos tenés una capacidad de ahorro de US$ 100.-, un aumento de precio de un bien o servicio determinado equivalente a US$ 1.- , no te generará demasiado cambio. No es una crisis.

 

Ahora bien, si vos llegás justo a fin de mes, tenés deuda con la tarjeta de crédito y debés un mes de expensas, ese aumento  de US$ 1.- te puede generar angustia. Y esta angustia puede ser lo que te obligue a tomar medidas para cambiar esta ecuación. Atención; no estoy diciendo que la angustia es buena, y menos tener deudas. Lo que estoy diciendo es que esta llamado de atención puede ser una señal positiva para hacer cambios. Y de esto estoy seguro; siempre se pueden hacer cambios.

 

La crisis es una oportunidad para transformarnos. Es probable que los cambios fuesen necesarios de hacer antes de que quedaran en evidencia ante la urgencia. Esto simplemente nos muestra que anteriormente no le dimos tanta relevancia a ciertos llamados de atención. 

 

En uno de los Yoga Sutras de Patanjali, maravilloso conocimiento milenario acerca de como funciona la mente humana, este sabio nos explica que una de las maneras de superar los obstáculos en la vida, es enfocar la mente en una sola cosa. Y la crisis, es una buena oportunidad para (quizás temporalmente) enfocar tu mente en esa sola cosa, ejecutar cambios y encontrar caminos alternativos para salir adelante.

 

Arrancá por reconocer cuál es tu desafío. ¿Qué querés lograr? ¿Cuál es tu objetivo? La vorágine diaria, el exceso de información, y el “clima emocional general” (particularmente en Argentina tendemos a quejarnos bastante) puede sacarte de tu foco. Hasta a veces ese clima de crisis te puede llevar a ver una crisis, donde en realidad no la hay.

 

2. Crisis = Oportunidad

 

Es quizás un cliché decir que cada crisis es una oportunidad, pero no por ser una frase hecha deja de ser cierta y poderosa. Casi te diría que sin excepción, en toda crisis hay quienes salen ganadores. Y desde luego hay perdedores. Puede que te resulte antipático verlo desde esta óptica. Y en ese mismo tono provocador te pregunto; ¿vos, de qué lado querés estar? Podría contarte varios ejemplos concretos de esto, en el mundo de las finanzas. Siempre, pero siempre, ante el río revuelto, hay ganadores  y perdedores. ¿Cómo querés salir de esta o de la próxima crisis?.

 

Cada crisis te da una maravillosa oportunidad de re-inventarte. Desde luego, si estás esperando que el cambio venga de un gobierno, un estado, un presidente o el gerente de tu empresa; yo creo que estás liquidado antes de empezar. Vos sos el principal responsable del cambio.

 

Cambia todo alrededor, cuando cambias vos primero. Esperá…leelo de nuevo, pues es una afirmación muy poderosa. Si cambia tu observador, si cambias tu manera de ver las situaciones, en ese instante cambia todo.

 

Dicho al revés; si vos no cambias desde adentro, por más que todo mejore afuera, hay algo en vos que no necesariamente va a mejorar. Tu mente tenderá a encontrar una excusa para quejarse de algo. Animate a hacerte la siguiente pregunta: ¿Qué puedo hacer yo para salir de esta situación?. Eres el principal responsable de lo que sucede en tu vida, por acción o por omisión. Sé el cambio que querés ver en el mundo, decía el luminoso Mahatma Gandhi.

 

3. Elaborá un plan

 

Una efectiva manera de salirte de la queja mental, es pasar a la acción. ¡Movéte! No te quedes quieto sentado viendo como la crisis te devora. Todas las ideas, todas las soluciones y todas las alternativas, quedan en la nada si no están seguidas de acción. Y esta, requiere un plan. No estoy hablando aquí de un plan demasiado sofisticado, ni tampoco que te pases la vida planificando. Me refiero a poder identificar cuáles son tus objetivos, como así las posibles acciones a ejecutar para lograrlo.

 

Si ya has leído otros artículos de mi pluma, quizás conoces las 4 preguntas que te ayudarán mucho a avanzar en un plan de acción para, por un lado identificar hacia donde querés ir, y por el otro, avanzar con acciones concretas. La mente se enfoca cuando le planteas un objetivo. Acá te dejo las preguntas mágicas:

 

a. Escribí tu objetivo, ¿Qué querés lograr? Es algo simple, pero muchas veces orientamos nuestras acciones hacia lograr cosas que no son el objetivo, y esto dispersa la energía y los recursos.

 

b. ¿Para qué querés lograr ese objetivo? Una pregunta profunda, que te ayuda a ver qué hay detrás de ese objetivo. ¿Qué te motiva? ¿Qué te inspira ?  Y te ayudará a ver las acciones que deberás emprender.

 

c. ¿Cómo? Es la pregunta orientada a la acción. Si bien es crucial, lo que nos sucede a menudo, es que pensamos en la acción antes de determinar el objetivo. Por esto, muchas veces las acciones que llevamos adelante, no nos llevan a lograr los objetivos buscados. La idea acá es que escribas cuáles son las primeras 3 acciones que podés llevar a cabo para lograr ese objetivo.

 

d. ¿Cuándo? Horizonte de tiempo: poné una fecha en la cuál querés que este objetivo esté cumplido.

 

4. ¡Avanzá!

 

¡Avanzá! Venga lo que venga. Sos imparable. Date cuenta ahora de cuántas crisis ya has atravesado. Esta permitido que te tropieces, pero está prohibido que te quedes en el suelo. Prohibido darse por vencido. Ahora que ya tenés un plan de acción, y algunas ideas de que hacer; hacelo. No te va a salir todo exactamente como lo planeas, así es la vida. Vale recalcular, revisar tus objetivos, revisar las acciones que te has propuesto a medida que las vas ejecutando. Vale todo, menos resignarte y entregarte a la no acción.

 

¡Avanzá! Perseverá, cada traba te hace más hábil, más fuerte. Hemos aprendido a caminar a los golpes, no con un manual de instrucciones. ¿Alguna viste un niño que se dé por vencido cuando está aprendiendo a caminar? Si estás buscando un logro extraordinario, tendrás que estar dispuesto a entregarte sin restricciones.  No aflojes, nunca te des por vencido. Nunca es tarde, y quizás esta crisis sea un llamado para que des un paso más hacia tus sueños.

 

¡Avanzá! Por favor; no te detengas. La vida es dinámica y siempre está cambiando. Lo que llamamos crisis es exactamente la vida, a eso has venido mi querido, mi querida: a hacerte mejor, a superarte. Animate a sincerarte: ¿Qué querés ser? ¿Qué querés hacer? ¿Adonde querés estár?. Y solo avanza, todo el Universo te apoya. Además no tenés opción; la vida siempre está avanzando. Y vos, como yo, estamos arriba de ese tren.

 

Mi querido lector, lectora, si llegaste hasta acá te estoy muy agradecido. Espero de corazón estas lineas te ayuden, te apoyen y hagan que nos conectemos desde nuestra humanidad. Son nuestras fallas, nuestros errores, nuestras vulnerabilidades lo que nos hace humanos. Y es reconocerlas y compartirlas lo que nos fortalece y nos alivia.

 

Agradezco compartas estas lineas con quien creas oportuno.

Quedo atento a tus palabras, comentarios.

Un enorme abrazo,

GUS

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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